Otros trabajos con las palabras

Me gusta trabajar con las palabras. Creo que es algo que queda claro por mi trayectoria profesional. Me parece que existe una alquimia especial en el hecho de que un grupo de letras se conviertan en palabras, que a su vez se convierten en frases, que a su vez se convierten en textos con sentido. Con sentimiento. Con alma.
Por eso, además de escribir libros y artículos, de corregir textos e impartir cursos de escritura, me dedico a muchas otras tareas relacionadas con esa magia que tienen las palabras.
Por aquí os dejo algunas de las opciones en las que he trabajado en el pasado, pero estoy abierta a cualquier propuesta que queráis hacerme sobre textos escritos:

Discursos de boda

Las bodas son eventos que permiten cada vez más personalización. Si se casa una persona especial para ti, quizá quiera que tú oficies la ceremonia o que leas un discurso emotivo. O tal vez eres tú quien se casa y quieres elaborar unos votos emotivos, de esos que dejan a los invitados con el pañuelo en la mano. Si es tu caso, pero estás atascado y necesitas ayuda, puedes contactar conmigo para que te eche una mano. Tú me dices de qué quieres hablar o me pasas un borrador de lo que ya tengas y… haremos surgir la magia.

Libros personalizados

Un regalo que triunfa cada vez más en Navidad o en aniversarios especiales son los libros personalizados. En ellos, un escritor profesional escribe la biografía del homenajeado o su historia de amor o cualquier otra opción que se le ocurra a la persona que quiera regalarlo. La extensión del libro, el formato y lo que se cuente en él son características completamente personalizables. Contacta conmigo, cuéntame tu idea y te propondré diferentes opciones, tanto de contenido como de presupuesto.

Estas son las dos opciones más habituales de textos personalizados para los que me contratan, pero hay muchas más opciones. Si tienes alguna idea, aunque no aparezca en esta página, solo tienes que escribirme haciendo clic en el botón y comentármela. Seguro que damos con una solución bonita.

El único tipo de textos con los que no trabajo son los académicos (TFG, TFM, etc.), por una cuestión de ética profesional. Puedo revisarles la ortografía y la gramática si es necesario (como en una corrección cualquiera), pero en ningún caso se elaborarán trabajos académicos en nombre de otra persona.