02×11 ¿De qué mueren los libros?

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Nos encantaría vivir en un mundo en el que los libros son eternos, pero… no hemos tenido tanta suerte. Los libros mueren. Es así. Mueren o… los matan. Y aunque también nos encantaría empezar el año desquiciado con un tema más alegre, hoy vamos a hablar de dos palabras que aterran al más valiente de los escritores: descatalogación y destrucción. Y así intentar responder a la pregunta que da título a este episodio: ¿de qué mueren los libros?

En España, en 2024, se publicaron 89.347 nuevos títulos, según la Agencia Española del ISBN, lo cual deja fuera la gran mayoría de libros autopublicados. Imaginaos si también los sumáramos. La tirada media de un libro en España es de, aproximadamente, 3.600 ejemplares. Solo con multiplicar, llegamos a una cifra de 321 millones de libros impresos en 2024 en España. Además, ese fue un año récord de venta de libros: se vendieron 194 millones de libros… Suena a buena noticia, pero, si cogemos todas las cifras, nos daremos cuenta de que hay un limbo en el que viven 127 millones de libros que nadie sabe dónde están. O sí.

Cuando una editorial decide (siempre demasiado pronto) que un libro ya no tiene ningún futuro, es decir, que está en coma…, le toca decidir también si lo mata poco a poco o lo asesina a lo bestia. Matarlo poco a poco es descatalogarlo. Y esa es la opción menos mala. Los libros se rebajan a 5,90 € (o algún otro precio similar, muy muy bajo) y, al menos, el autor recibe un porcentaje mínimo de royalties y el libro tiene un poquito de movimiento antes de fallecer de forma más o menos digna. El canto de cisne, que se llama.

El asesinato radical, por el contrario, es la destrucción. Los libros, esos manuscritos en los que un autor se ha dejado todo su esfuerzo, se convierten en pulpa de papel con la que se fabricarán nuevos libros y… la rueda sigue girando. No os vamos a mentir: a veces estamos hartas de que la rueda gire a la velocidad que lo hace.

Repetimos: nos encantaría haber empezado el año con un tema más alegre. Pero también nos encantaría que los libros no murieran y ese deseo no nos lo ha concedido Papá Noel, así que… aquí hemos venido a ser realistas y estos temas también hay que hablarlos. A ver si, teniendo toda la información, empezamos a coger fuerzas para poder cambiar las cosas.

Este episodio iba a titularse «¿Por qué algunos de mis libros favoritos salen de los descatalogados de enero?». La propuesta fue de Abril, que nos menciona algunos de los libros que el sistema editorial dejó morir y que, sin embargo, ella no se cansa de recomendar:

Otras novelas que hemos mencionado en el episodio como ejemplos de libros que han tenido una vida «anómala» en el sistema editorial son: Yo soy el Diego de la gente, de Diego Armando Maradona; La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey, de Annie Barrows y Mary Ann Shaffer; y Todo lo que sé sobre el amor, de Dolly Alderton.